El microchip, explicado
No es un GPS y no localiza a nadie. Es el hilo que une a un animal encontrado con su familia — y solo funciona si los datos están al día.
Es la confusión más extendida y la que más daño hace, porque mucha gente cree que con el chip puesto su animal está localizable. No lo está. El microchip es un chip pasivo del tamaño de un grano de arroz, sin batería y sin señal: no emite nada, no se conecta a nada y no aparece en ningún mapa.
Funciona solo cuando alguien pasa un lector a pocos centímetros del animal y obtiene un número. Ese número se consulta en el registro de identificación y ahí aparecen los datos de contacto de la familia. Es decir: el chip sirve para devolver a un animal encontrado, no para encontrarlo.
Encontrarle es la otra mitad del problema, y esa depende de que la gente de la zona sepa que le estás buscando: avisos, carteles y una alerta geolocalizada que llegue a los voluntarios y protectoras cercanos.
En los perros la identificación con microchip es obligatoria en toda España desde hace años. La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales extendió la obligación de identificación también a los gatos.
No identificar a un animal es una infracción sancionable. Más allá de la multa, el efecto real es sencillo: si se pierde y alguien le encuentra, no hay forma de demostrar que es tuyo ni de que te avisen. Sin chip, todo el reencuentro depende de que alguien reconozca su foto.
No existe una web donde teclear el número del chip y ver de quién es un animal: son datos personales protegidos. La consulta la hacen los servicios autorizados —clínicas veterinarias, policía local, protectoras y centros de recogida— sobre los registros de identificación de cada comunidad autónoma, que están conectados entre sí a través de REIAC, la red española de identificación de animales de compañía.
Para quien encuentra a un animal esto es más una facilidad que un obstáculo: no necesitas averiguar nada. Basta con llevarle a cualquier clínica veterinaria —suelen leer el chip sin coste— y ellos avisan a la familia. Los pasos completos, en la guía de qué hacer si has encontrado un animal.
Es la causa más frecuente y más evitable de que un reencuentro no ocurra: el animal tiene chip, alguien lo lee, y el teléfono que aparece lleva años fuera de servicio. Un chip con datos desactualizados es, en la práctica, un animal sin identificar.
Revisa que estén al día siempre que cambie algo:
- Al cambiar de número de teléfono.
- Al mudarte de casa, de municipio o de comunidad autónoma.
- Al adoptar o al recibir a un animal de otra persona: hay que hacer el cambio de titularidad, no basta con quedárselo.
- Si el animal viene de otro país o de otra comunidad, comprueba que su chip figura en el registro que te corresponde.
El trámite se hace en el registro de identificación de tu comunidad autónoma, normalmente a través de tu clínica veterinaria, que es quien gestiona altas y modificaciones. Si hace más de un par de años que no lo compruebas, merece la pena una llamada hoy.
Preguntas frecuentes
¿El microchip lleva GPS?
No. Es un chip pasivo, sin batería y sin señal: no emite nada y no permite localizar al animal en un mapa. Solo funciona cuando alguien pasa un lector a pocos centímetros y obtiene un número, que después se consulta en el registro. Sirve para devolver a un animal encontrado, no para encontrarlo.
¿Es obligatorio el microchip en perros y gatos?
En perros es obligatorio en toda España desde hace años, y la Ley 7/2023 extendió la obligación de identificación también a los gatos. Los plazos concretos, el registro donde se inscribe y las sanciones dependen además de la normativa de cada comunidad autónoma.
¿Cómo puedo saber de quién es un perro por el número del chip?
Tú no puedes: los datos de la familia están protegidos y no hay base pública. La consulta la hacen clínicas veterinarias, policía local, protectoras y centros autorizados sobre los registros autonómicos, conectados por REIAC. Si has encontrado a un animal, llévale a cualquier clínica veterinaria: le leen el chip y avisan a su familia.
¿Cómo cambio el teléfono asociado al chip?
Comunicándolo al registro de identificación de tu comunidad autónoma, normalmente a través de tu clínica veterinaria, que tramita altas y modificaciones. Es el trámite más olvidado y el que más reencuentros impide.
Mi animal tiene chip y se ha perdido, ¿sirve de algo?
Sí, siempre que los datos estén al día: el chip es lo que cierra el reencuentro cuando alguien le encuentra y le lleva al veterinario, a la protectora o a la policía local. Lo que no hace es localizarle; para eso hace falta que la gente de la zona sepa que le buscas.
¿Qué pasa si mi animal no lleva microchip?
Es una infracción sancionable, con un importe que depende de la normativa aplicable y de la comunidad autónoma. En la práctica, además, significa que si se pierde no hay forma de saber que es tuyo.
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